domingo, 22 de mayo de 2022

David y Goliat

Propósito de aprendizaje: Reconocemos como Dios se hace fuerte en lo débil, a través de la actitud de David en la historia de la salvación con ello rescatamos también la importancia de conocer a Dios y que todo lo que viene de sus manos debe ser glorificado.

Observamos el siguiente Video (Canción) y comentamos 


David era el menor de ocho hermanos y sus tres hermanos mayores estaban en el ejército de Israel. Como habían pasado ya 40 días, su padre Isaí que estaba muy mayor le pidió que fuera al frente de batalla a llevar algo de comer y a ver cómo estaban sus hermanos.



David era pastor así que dejó a otro pastor encargado de sus ovejas, fue al frente de batalla y se encontró con la situación. Cada ejército en su monte, el valle en el centro, y Goliat desafiando a los israelitas a viva voz.

Goliat, de casi tres metros de altura. Llevaba un caso de bronce en la cabeza, una cota de mala de bronce que pesaba medio quintal, grebas de bronce en las piernas y una jabalina de bronce a la espalda; la asta de su lanza era como la percha de un tejedor y su hierro pesaba seis kilos.

Goliat se detuvo y gritó a las filas de Israel: ¡No hace falta que salgan formados a luchar! Yo soy el filisteo, ustedes los esclavos de Saúl. Elijan  uno que baje hasta mí; si es capaz de pelear conmigo y si me vence, seremos nosotros sus esclavos; pero si yo quedo como vencedor ustedes serán nuestros esclavos y nos servirán.

David dijo a Saúl: - Majestad, no te desanimes. Iré a luchar contra ese filisteo.

David dijo también a Saúl: «¡No hay por qué tenerle miedo a ese! Yo, tu servidor, iré a pelear con ese filisteo». Pero Saúl dijo a David: «Tú no podrás pelear con él, eres sólo un niño y él en cambio es un hombre que pelea desde su juventud». 

David dijo: «Cuando estaba guardando el rebaño de mi padre y aparecía un león o un oso para llevarse una oveja del rebaño, yo lo perseguía y lo golpeaba y le quitaba la presa del hocico. Y si se volvía contra mí, lo tomaba de la quijada y lo golpeaba hasta matarlo. Yo he matado leones y osos; lo mismo haré con ese filisteo que ha insultado a los ejércitos del Dios vivo.

Entonces David agarró un cayado, escogió cinco piedras, se las echó al zurrón, empuñó la honda y se acercó al filisteo.

Goliat lo despreció porque era un muchacho de buen color y guapo, y le gritó: ¿Soy yo un perro para que vengas a mí con un palo?... David sacó una piedra, disparó la honda y le pegó al filisteo en la frente y cayó muerto. Los filisteos huyeron.

Observemos el siguiente vídeo: 



Diálogo: ¿Qué cosas te han gustado más de David?

Oración: 

Señor, hoy te doy gracias por la gente buena que hay siempre en el mundo y que te hace caso. Me alegra que este joven fuera tan valiente por defender las cosas que miran a tu pueblo elegido.


Fuentes: 
Catholic.net
Biblia latinoaméricana





David y Goliat

Propósito de aprendizaje: Reconocemos como Dios se hace fuerte en lo débil, a través de la actitud de David en la historia de la salvación ...